¿CÓMO SURGIÓ EL MATE?
El descubrimiento del mate se debe a una expedición realizada por Martínez de Hilara en 1554.
Los fadigados soldados españoles se sorprendieron, al llegar a Guairá( región dominada por los Guaraníes) con el aspecto saludable y con el vigor físico de loa indígenas sudamericanos.
¿Cuál era su secreto? El buen carácter y el buen humor de los Guaraníes se debían a una fusión de hojas de un árbol llamado Ka'a- que se tomaba en calabazas por medio de un caño de caña. El Ka'a, según creían los Guaraníes, era un regalo del Dios Tupá a sus antepasados, un don divino.
Los soldados se encantaron con la yerba, y luego de experimentar sus efectos revigorantes, enseguida la adoptaron.
Hilara, a su regreso a Asunción, llevó gran cantidad de hojas tostadas del Ka'a y trató de difundirla en sus dominios.
LA COSTUMBRE POPULAR Y EL DOGMA RELIGIOSO.
Alarmada con el alto consumo de la infusión entre los españoles, criollos e indígenas, la Iglesia Católica en el Siglo XVIII, consideró la yerba como diabólica. Penó a todos los "adictos" con la excomunión. Pero el dogma no asustó al pueblo que insistía con su "rara" costumbre. Los españoles más afortunados, lograban permiso de la iglesia con la excusa que estaban enfermos y que tenían la prescripción medica.
El consumo tan elevado del mate produjo una gran demanda del producto, que por consiguiente llevó a una alta explotación del mismo.
¿Qué hicieron los españoles para atender tal demanda? Esclavizaron a los verdaderos protagonistas del mate, obligándolos a trabajar bajo el sistema de las encomiendas. Bajo sol de 40 grados, los indígenas cortaban y transportaban el producto desde los hiérbales hasta Asunción.
LA DIFUSIÓN DE LA INFUSIÓN.
Fueron los jesuitas los verdaderos responsables en cultivar, comercializar y hacer el mate conocido en las provincias cisplatinas. El mate "pegó", además de Paraguay, en Argentina, Uruguay y Sur de Brasil.
Los brasileños confunden "mate" con el té "Mate León". Nada que ver. "Mate" se refiere al recipiente. Según investigadores, "mate" es la castellanización de la palabra quechua "matí" que significa "vaso". El poro, es la calabaza que se transforma en mate, viene de "puru" o "purungu", palabras quechuas también.
No solamente los guaraníes entendían que el mate procedía de los dioses, sino que algunos artesanos coloniales lo veían como sagrado. Los mismos artesanos que preparaban los cálices de culto o otros objetos sagrados, empezaron a fabricar el "mate de cáliz", tan difundido en la época colonial. Creo que esta versión sagrada del mate aplacó la imagen"diabólica" que él ejercía.
EL MATE SÍMBOLO DE IDENTIDAD NACIONAL.
El mate es un compañero inseparable del ciudadano uruguayo. El mate va con él a toda parte. Gracias al termo, que siempre lo sostiene abajo del brazo, el paisano uruguayo puede llevar a su fiel compañero a cualquier lugar sin muchos inconvenientes , lo lleva al cine, a la playa, al shopping, a los negocios, a las fiestas, a los funerales, a la cancha de fútbol, al senado, a los actos públicos, a la universidad, a la pesca, a la caza, lo tiene adentro o afuera, no importa. Tiene libre "acceso" a cualquier lugar.
Hay siempre una buena excusa para tomar mate. Si hay una sombra, si hace calor, si llueve, si hace frío, si uno esta solo, si esta acompañado. Siempre se encuentra un buen lugar y un buen momento para tomar unos mates.
En la época de la dictadura el mate y la barba eran símbolos de protestas. Aún hoy es común ver a los "compañeros sindicales" participar de paros o actos de protestas con su mate, dando un cierto toque especial en la lucha.
EL MATE ES UN VEHÍCULO DE SOCIALIZACION.
El mate siempre se comparte en un circulo intimo, familiero. Cuando se prepara el asado, el mate es indispensable para preparar el ambiente para una muy buena charla, además de preparar el estomago para la carne.
Por general, no se comparte el mate con extraños. Compartir un mate es un arte que se limita al circulo social "familiar". Cuando se comparte el mate con un extraño, es decir, cuando se invita a un desconocido a tomar mate, en realidad lo están invitando a participar de su circulo intimo. Esta es una muy linda señal para los que desean entrar en la cultura y medir su grado de contextualización.
Hay un comportamiento que supera la lógica con relación al mate en Uruguay. Por ejemplo el obrero que sale temprano en su bicicleta para trabajar, va paladeando y tomando su mate. El conductor de ómnibus, que además de conducir, cobrar los boletos, sigue su recorrido tomando mate. Los niños que no llegaron ni aprender a hablar, saben y les gustan, succionar el matecito. Los estudiantes universitarios que pasan horas estudiando, solo lo logran con su fiel, amigo y compañero mate al lado.
Mas allá del factor de Socialización, el mate hoy por hoy, debido a la escasez de recursos, esta cumpliendo un rol de subsistencia. Tal como el "azai" en la región Amazónica que alimenta millares de familias, el mate en Uruguay acompañado de un trozo de pan con mortadela, se ha tornado un medio de supervivencia.
EL MATE CUMPLE CIERTO RITO.
Hay muchas maneras de cebar mate en nuestros países. Hablando particularmente de Uruguay, uno se da cuenta que hay ciertas normas, ciertas exigencias.
El sebador, la persona que sirve el mate, sigue una cierta lógica en la ronda. Es muy cuidadoso para que nadie se quede de fuera. Cuando se dice "gracias", el sebador entiende que la persona no quiere más el mate. Tampoco el no permite que se de vuelta a la bombilla y de esta manera desarme el mate.
Un buen mate tiene que respetar la temperatura exacta del agua, el gusto siempre amargo y con espumitas.
En la ronda de los hombres se toma mate amargo, en la ronda de las mujeres (casi por general) se toma mate dulce. Cuando el marido quiere complacer a la esposa, le acompaña con mate dulce.
En Argentina esta permitido limpiar la bombilla antes que el sebador pase adelante un nuevo mate. En Uruguay este hecho puede ofender.
Hace parte del rito no hablar mucho cuando se esta tomando el mate. Al empezar la persona tiene que terminarlo ante de devolverlo, por lo general chupándolo hasta hacer el "ruidito".
Así es la "cultura" del mate por estos lados orientales.
Daniel Mendonza