Compasivamente...
El Diccionario define el enojo como: “Enfado, disgusto, molestia, fastidio. Estar enojado con... o contra...”
En el capítulo 4 del libro de Jonás, vemos a éste enojado. Pero no es un simple y pasajero enojo, el profeta está enojado... ¡Con Dios!... ¿Puede imaginárselo?... Veamos...
-
“Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó” (Jonás 4:1)
Este enojo de manifestó en reproches y órdenes al mismo Dios:
-
“Y oró a Jehová y dijo: Ahora oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal. Ahora pues, oh Jehová, te ruego que me quites la vida, porque mejor me es la muerte que la vida” (Jonás 4:2)
¿Sabe a qué se debe estar actitud de Jonás? A que Dios lo había enviado a predicar destrucción a Nínive, y luego que El Señor tuvo que obligarlo a obedecer, tras predicarles la Palabra de Dios, el pueblo completo se convirtió de su maldad y no fue destruído (Jonás capítulo 3)
La Biblia nos dice que los Cielos se regocijan por un pecador que se arrepiente:
-
“Así os digo que habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento” (Lucas 15:7)
¡Y en Nínive vemos muchos pecadores arrepentidos!
La Biblia nos dice que el Evangelio es una Buena Nueva para todos:
-
“Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego” (Romanos 1:16)
¡Y en Nínive la ciudad entera creyó!
Si alguna vez un sentir parecido atravesó nuestra mente o nuestro corazón, ya fuera por la salvación, por la prosperidad o por cualquier bendición que recibiera quien nosotros no creíamos que la mereciera, tal vez podamos releer lo que Dios le dijo a Jonás:
-
“Entonces dijo Dios a Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte. Y dijo Jehová: Tuviste lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció. ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda y muchos animales?” (Jonás 4:9-11)
El diccionario dice que piedad es: “lástima, compasión”
Jesús tenía compasión: “Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor” (Mateo 9:36)
Parémonos frente a un espejo, mirémonos a los ojos a nosotros mismos y preguntémonos si lo que tenemos y recibimos lo merecemos o lo obtuvimos “por su misericordia”
Recordemos: Si Dios tiene compasión ¿cómo no tenerla nosotros?...Si Dios les da a otros, ¿cómo reprocharle?
Fuente: TBS
Comentarios
Comentar sobre el Artículo.






