Seguro ¡asegurado!...
Hoy en día hay un auge desmesurado con respecto a la seguridad. Se aseguran los autos, las casas, las cosas que están en los automóviles, las que forman parte de las casas…y en los últimos tiempos se aseguran ¡hasta los contenidos de las carteras femeninas!...También hay vigilantes privados en las esquinas, y custodios personales en todos lados...
Pero, por supuesto, llegado el caso, para recibir la indemnización del seguro, o la protección de los custodios, es necesario no solo haber abonado las cuotas, sino tenerlas estrictamente al día...sin retrasos...
En Miqueas 5 encontramos una profecía acerca del Mesías, el Señor Jesucristo:
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“Rodéate ahora de muros, hija de guerreros; nos han sitiado; con vara herirán en la mejilla al juez de Israel. Pero tú Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel, y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad” (Miqueas 5:1-2)
Podemos encontrar tantas cosas en estos versículos, pero destacaremos ésta:
“...y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad”
El está desde siempre. Esto es una seguridad absoluta para nosotros, aunque a veces no lo entendemos en profundidad y otras, desaprovechamos Su presencia y Su cercanía...
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“Pero los dejará hasta el tiempo que dé a luz la que ha de dar a luz; y el resto de sus hermanos se volverá con los hijos de Israel” (Miqueas 5:3)
Pero Dios aún así no nos deja:
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“Y él estará, y apacentará con poder de Jehová, con grandeza del nombre de Jehová su Dios; y morarán seguros, porque ahora será engrandecido hasta los fines de la tierra. Y éste será nuestra paz...y nos librará...” (Miqueas 5:4-5)
La seguridad de la Presencia continua y Protección garantizada de Dios la encontramos también en otros versículos de la Biblia
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“Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre; estaré seguro bajo la cubierta de tus alas” (Salmos 61:4)
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“Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza, seguridad mía desde mi juventud” (Salmos 71:5)
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“Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro” (Salmo 91:4)
Recordemos: Los seguros caducan, las aseguradoras se declaran en quiebra... Dios permanece protegiéndonos desde siempre y para siempre...
Fuente: TBS
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