El Dios hecho hombre...
Jesús, el hombre y Cristo, Dios = El Señor Jesucristo: Dios hecho hombre
Jesucristo, como Dios podía decir:
-
“¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?” (Mateo 26:53)
Jesucristo, como Hombre necesitaba decir:
-
“Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú...Otra vez fue, y oró la segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad...se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras...” (Mateo 26:38-46)
Posiblemente en el Cielo, entendamos completamente esta dualidad perfecta, cuyo único propósito es el siguiente:
-
“¿Pero cómo se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga?” (Mateo 26:54)
Jesucristo, en primer lugar fue Dios Eterno, no creado por nadie, y El eligió hacerse hombre con el único objetivo de salvarnos de la muerte eterna...
-
“Sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Filipenses 2:6-8)
Nosotros, primeramente somos humanos, y luego cuando creemos en El, adquirimos la naturaleza que nos confiere...
-
“Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos” (Gálatas 3:27)
-
“Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosa y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina...” (2 Pedro 1:3-4)
Como humanos, tenemos las debilidades y pecados propios del género. Necesitamos ayuda, fortaleza y socorro...
El apóstol Pablo lo expresaba así, al orar de rodillas:
-
“Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, al ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu” (Efesios 3:14-16)
Y aunque la Biblia nos dice que Jesús no cayó en ninguna debilidad, igualmente nos dejó su ejemplo:
-
“Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca” (1 Pedro 2:21-22)
Recordemos: ¡Tenemos los recursos divinos!...¡No nos limitemos a nuestra limitada humanidad...!
Fuente: TBS
Comentarios
Comentar sobre el Artículo.






