¡Seguridad absoluta!
Recuerdo perfectamente ese día cuando tenía 10 años... había ido a una reunión en la iglesia de mi barrio, y en la clase para los niños de mi edad, la maestra explicó acerca del Señor Jesucristo, la Salvación y la Seguridad de la Vida Eterna. Al final de la clase, me quedé a conversar un poco más con ella y luego oré pidiéndole a Dios que me diera el perdón, la Salvación y la Vida Eterna.
¡Diez años! No había mucho para cambiar, para confesar ni para perdonar, a esa altura de mi vida... “solamente”...“cosas de chicos”...
PERO... ¡Qué cambio se produjo en mi interior! Apenas me reencontré con mi madre le dije lo que había hecho y que ya no tenía miedo de morir ni de la eternidad. No puedo asegurar cuánto temor acerca de estas cosas había sentido antes de ese día, porque ya no lo recuerdo, pero sí sé con total seguridad que en ese momento dejé de tenerlo...
¿Sabe qué dice Romanos 5:1-11?
-
“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios... Porque Cristo, cuando aún éramos débiles a su tiempo murió por los impíos... Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación”
¡Esto es exactamente lo que se produjo en mi interior, aún con diez escasos años!
Recordemos: Esta es la promesa y la provisión... Si ya lo sabemos ¿por qué no dejar en el pasado los temores acerca del futuro eterno?
Fuente: TBS
Comentarios
Comentar sobre el Artículo.






