Puerto Esperanza Noticias Cristianas

Menu

Sitios Recomendados

Más Artículos

Más Noticias

Ultimos Comentarios

Publicidad



Inicio / Devocional Diario /

Directo y claro...

Estamos acostumbrados al permisivismo en todos lo órdenes de la vida. Permitimos que a nuestro alrededor sucedan todo  tipo de situaciones incorrectas, deshonestas, ilegales, delictivas. No participamos en ellas, pero posiblemente tampoco las denunciamos como tales. A veces por temor, otras por conveniencia.

A veces tememos que si intervenimos en una situación que afecte o dañe  a otros, algunos poderes se vuelvan en  nuestra contra. Otras veces razonamos así: “no debo atraer la atención sobre mí, para que no se vean mis imperfecciones”; “si ‘ellos’ hacen ese tipo de cosas tan malas, ‘yo’ puedo continuar  tranquilamente con lo mío, que no es dañino para nadie”; “no siendo yo un buen ejemplo, ¿cómo podría juzgar la conducta ajena?”, y así podríamos hacer una larga lista de motivaciones  que nos impulsen a no intervenir, a no denunciar o exponer el pecado.

Porque en realidad de eso se trata, de pecado... Propio y ajeno...

¡No podría ser más claro! El Apóstol Juan sabe que pecamos, nos anima a no hacerlo, pero cuando lo hagamos, allí estará nuestro Abogado. Para nosotros y para los demás también...

¿Podemos reconocernos en 1 Juan 2:3-6?

Si lo conocemos, sólo podemos mostrar Su vida en la nuestra...

La Biblia nos habla continuamente del Amor de Dios y solemos aprovecharnos de ese amor, y creer que por amarnos El nos tolerará cualquier conducta. La Biblia dice que Dios es Amor y que tiene mucha paciencia:

Pero... ¿Conoce algún lugar de la Biblia que nos diga, aunque sea muy remotamente, que nuestro Dios es permisivo, que El aceptaría el pecado en Su Presencia? ¡Por supuesto que no!

Recordemos: Dios no miente. Si las cosas no son como El nos  enseña que deben ser, ¡los mentirosos seremos nosotros!

Fuente: TBS

Imprimir

Comentarios

Comentar sobre el Artículo.

Nombre:

E-mail:

Sitio Web http://

Comentario: