Cada día que pasa me asombra y me enoja más ver la suciedad de nuestras calles y ciudades. Me asombra que a la gente no le importe vivir en medio de la mugre. Y me enoja ver a gente “bien” en autos muy costosos, con lo cual creo ingenuamente que también su educación fue costosa y esmerada, bajar automáticamente las ventanillas de sus autos y arrojar a la vía pública todo tipo de papeles
Cada día que pasa me asombra y me enoja más ver la suciedad de nuestras calles y ciudades. Me asombra que a la gente no le importe vivir en medio de la mugre. Y me enoja ver a gente “bien” en autos muy costosos, con lo cual creo ingenuamente que también su educación fue costosa y esmerada, bajar automáticamente las ventanillas de sus autos y arrojar a la vía pública todo tipo de papeles o envases vacíos. Y pienso: ¿Harán lo mismo en sus casas?
Se dice que Singapur cambió su historia al dedicar especial énfasis a la limpieza y es llamada la “Ciudad de la Excelencia”
¿Qué es la limpieza?
“Es la condición de limpio” Y Limpio es “Que no tiene mancha o suciedad. Puro. Aseado”
Existen diversos métodos de mantener la higiene personal y la limpieza de los objetos y lugares que utilizamos y donde nos movemos e interactuamos. Pero hay una clase de limpieza que es la más importante en la que podríamos pensar.
¿Qué nos dice la Biblia acerca de la Limpieza Eterna?
Debemos pedírsela a Dios:
No podemos obtenerla por nuestra propia cuenta:
Dios nos da el medio:
La Biblia también nos dice que tenemos que procurarla en el andar diario:
En Proverbios 22:11 leemos:
¿Cómo podemos llegar a tenerla, de tal forma que seamos Amigos del REY?
En 1 Crónicas 22:5 el rey David dice:
Y considerando que nuestro cuerpo “es templo del dios viviente”, según vemos en 2 Corintios 2:16 ¡Cuánto más debemos lograr que sea una “ciudad de excelencia"!
Recordemos: La limpieza eterna la da Dios. El mantenimiento diario hasta que estemos en Su Presencia ¡corre por cuenta nuestra solicitando Su intervención!
TBS