Limpios
-
“Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.” (Salmos 51:10)
La limpieza es la condición de limpio, que a su vez es aquello que no tiene mancha o suciedad. Puro, aseado. Este concepto nos permite asumir que antes de producirse la limpieza o aseo, existió una condición de suciedad o impureza, que fue modificada.
La Biblia nos muestra la condición de suciedad en la que se encuentra el hombre, al decir en Jeremías 2:22...
-
“Aunque te laves con lejía, y montones jabón sobre ti, la mancha de tu pecado permanecerá aún delante de mí, dijo Jehová el Señor”
Pero también, desde Génesis hasta Apocalipsis, nos habla de la limpieza. Cuando Dios dio las leyes al pueblo de Israel, fue muy específico en ellas. En Levítico y Números, encontramos capítulos enteros con detalles de purificación de animales, mujeres, hombres, enfermos, sacerdotes, ropas. Todo ello dentro de rituales muy cuidadosos.
Pero, más allá de esta limpieza física o externa, la Biblia remarca la limpieza interna, la del corazón...
-
“El limpio de manos y puro de corazón, el que no ha elevado su alma a cosas vanas ni jurado con engaño...” (Salmos 24:4)
-
“Ciertamente es bueno Dios para con Israel, para con los limpios de corazón” (Salmos 73:1)
Dios provee limpieza a través de Su Palabra:
-
“Las palabras de Jehová son palabras limpias...” (Salmos 12:6)
-
“¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra” (Salmos 119:9)
Ella produce efectos firmes en nuestro interior...
En el corazón
-
“Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia y de fe no fingida” (1 Timoteo 1:6)
En la conciencia
-
“Que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia” (1 Timoteo 3:9)
En el entendimiento
-
“Hermanos, esta es la segunda carta que os escribo, y en ambas despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento” (2 Pedro 3:1)
En las acciones
-
“Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones” (Santiago 4:8)
En las palabras
-
“Abominación son a Jehová los pensamientos del malo; mas las expresiones del limpio son limpias” (Proverbios 15:26)
En medio de una generación que se caracteriza por su suciedad Dios como nos enseña en Filipenses 2:15
-
"Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo"
Recordemos: Dios desea que vivamos nuestras vidas en limpieza total...
Fuente:
Comentarios
Comentar sobre el Artículo.






